EL CLIENTE PUEDE CONTROLAR CADA PASO DE LA
CONSTRUCCION A TRAVES DE SU ARQUITECTO, la obra suele hacerla
una empresa constructora que asume los riesgos y la responsabilidad
de la construccion y encarga a los proveedores los materiales y
los equipos.
EL ARQUITECTO VELA POR LOS INTERESES DE
SU CLIENTE, visita el terreno e inspecciona periodicamente
la ejecucion de los trabajos, controla su progreso y proporciona
a los contratistas las instrucciones y los planos complementarios
que puedan ser necesarios.
Con el contratista se firma el CONTRATO DE CONSTRUCCION, el arquitecto
redacta el pliego de condiciones, se conviene con el cliente la
forma de pago, el tipo de garantias y seguros.
Mientras se construye la obra el arquitecto controla que se respeten
los costos, los plazos, la calidad y la posible aplicacion de
multas o de trabajos que haya que rehacer (a cargo del contratista).
LOS COSTOS SE ESTIPULAN AL INICIO DEL CONTRATO
Y SOLO CAMBIAN POR MODIFICACIONES ADICIONALES. Los pagos
se reparten a medida que progresa la obra, el avance es evaluado
por el arquitecto y DE CADA PAGO EL CLIENTE RETIENE UN PORCENTAJE
POR SI HAY FALLAS Y PROBLEMAS. Si no, despues lo devuelve al contratista.
Cuando la obra esta terminada, el arquitecto la inspecciona,
se corrigen las observaciones que haga y EL
PROPIETARIO TOMA POSESION.
A partir de entonces comienza el PLAZO DE GARANTIA.
Durante este periodo, el arquitecto puede pedir al contratista
que arregle las deficiencias ocasinadas por fallas en los materiales
o por una mala ejecucion de los trabajos. Luego de solucionado
cualquier inconveniente, si lo hubiera, se restituye el fondo
de reparos al contratista.
Para el municipio correspondiente se deberan obtener los PERMISOS
necesarios y presentar el FINAL DE OBRA.
Con todo en regla, la obra por fin termina. Pero en realidad,
mas importante es lo que comienza, MUCHOS
ANOS DE UNA CONSTRUCCION CONFORTABLE, SOLIDA Y SEGURA.
Clarin
1998